lunes, 24 de marzo de 2014

Viaje en solitario entre Castro y Santiago en una Softail Slim de Harley – Davidson


 


Lo venía pensando hace tiempo, me faltaba un poquito de decisión y sobreponerme al mar de críticas que ya tenía y las que vendrían, pero una serie de factores determinaron que decidiera hacer el viaje. Además ese es el sentido de tener una cruiser, las largas distancias.

 

Mi preparación empezó  un par de semanas antes con el tema del clima, y se fue verificando que no era muy promisorio, aunque no perdía las esperanzas de buen tiempo, pero los pronósticos a través de Internet son cada vez más confiables.

Tener un clima despejado, al menos sin lluvia a lo largo de 1.191 Km, en sentido sur norte,  en Chile, no es fácil, y menos partiendo de la latitud donde se encuentra Chiloé.

Sabía que partiría de Castro con lluvia o nublado y bajas temperaturas, y que en el norte me encontraría con temperaturas de 27 o más grados.

             

El problema climático tenía que ver con que necesitaría realizar cambios en el nivel o capas de abrigo de mi ropa, pero sin perder las medidas de seguridad, que implican protección de tórax, espalda, hombros, codos y antebrazos, caderas y rodillas, columna cervical, cabeza, mentón, ojos, y finalmente una camisa reflectante que tiene un costo de 1500  pesos( 2 dólares ).

Pero que esto no signifique 2 mudas de ropa de protección diferente, porque no hay posibilidades de aquello, además equipaje mínimo en caso de pernoctar en alguna ciudad entre los puntos de inicio y final del viaje.

También la lluvia haría más peligroso el viaje.

Sé que este look, no corresponde a la clásica estampa de los motoristas de Harley, pero para mi caso la seguridad es lo más importante aunque se pierda el glamour de un verdadero Harlista, y finalmente ¿a quién le importa?.

 

Esa mañana me levanté a las 6:45 AM, desayuno frugal, café con leche y una tostada con palta, mientras ya vestido con mi armadura, seguía con mis preparativos.

Al colocar la pequeña maleta en el asiento del acompañante, asegurada con unas cuerdas elásticas, una se soltó golpeándome con el gancho en el mentón, con  lo que comencé a sangrar profusamente, era definitivamente una mala señal y al parecer alguien no quería que realizara el viaje.

Corrí disimuladamente al baño, a lavarme con agua fría, pero oídos agudos estaban detectando esas carreras no explicables.

Afortunadamente la cosa era peor por dentro que por fuera, tenía una fea equimosis en la mucosa bucal y por fuera unas erosiones menores.

A pesar de este incidente decidí seguir adelante, mi mujer había detectado que algo había ocurrido a pesar que eran las 7:30 A.M.  y ella aparentaba dormir.
 

 

Aún en penumbra partí.

Ya sentado en la moto la ansiedad terminó, mi cabeza empezó a tratar de establecer las etapas, como dosificarme, pero a poco andar pensé que lo único importante era estar atento al camino y disfrutar del viaje.

Datos técnicos:

Marca                                        HARLEY-DAVIDSON

Modelo                            SOFTAIL SLIM

Año                                 2013

Cilindrada                        1688

Potencia                          n.d.

Ciclo                                4 Tiempos

Cilindros                         2 en V

Refrigeración                  Aire

Cambio                            6 Velocidades

Transmisión Secundaria  Correa dentada

Distancia Ejes                 1.635 mm

Rueda Delantera              90-16

Rueda Trasera                 85-16

Freno Delantero              D - 292

Freno Trasero                 D - 292

Altura Asiento                650 mm

Peso En Vacío                  305 kg

Capacidad Depósito         18,9 l.

Rendimiento                              5,6 lt/100 km

Autonomía teórica                     337 km/estanque

 

Entre Castro y Chacao.

Hacía frío, el que se hizo más intenso a medida que avanzaba por la carretera, apareció neblina en la zona de Mocopulli, donde se ubica el actual aeropuerto, así que me detuve y conecté mis guantes calefaccionados y efectivamente mejoró totalmente mi confort.

El viento helado que se introducía por debajo del casco me venía muy bien para mi mentón herido, para ayudar a desinflamar.

El sol comenzó a aparecer a través de las nubes por mi derecha, pero no tenía capacidad de irradiar calor.

Ese día vería el sol aparecer por mi derecha y ocultarse por la izquierda  y ver aparecer una luna llena maravillosa por la derecha nuevamente.

Debo decir que me encontraba feliz, lleno de energía, cómodo y solo debía disfrutar del paisaje, del clima, de los aromas, y no bajar la guardia, debía llegar entero a Santiago.

Cuando se conduce en moto, el paisaje se observa de una perspectiva diferente de lo que ocurre desde el automóvil, en un auto cuando se desea disfrutar del panorama,  uno baja el vidrio de la ventana y observa, o se baja del vehículo, aquí uno ya está afuera.

Otro tema son los olores, el aire se mete a presión dentro del casco, y me permitió realizar un viaje además de visual , de intensas sensaciones aromáticas, el mar en Chiloé, el bosque entre Valdivia y Temuco, olor de la fruta en Colchagua.

Mi primera parada en el canal de Chacao me permitió tomar un café en el transbordador y evaluar el estado de mi herida en el mentón la que se veía mejor de lo que me parecía, dada la tumefacción que sentía por dentro al pasar la lengua, así que lo consideré tema resuelto.

 


Un motorista solitario y con una máquina tan vistosa crea simpatía y la gente se acercaba a verla y conversar sobre mi itinerario.

Con cuidado descendí por la rampa de Pargua, la cubierta metálica del transbordador estaba resbalosa, recién manguereada con agua de mar, y la rampa  de concreto del continente mojada y con restos de aceite, combinación letal para las motos.

Continué por la carretera Pargua - Puerto Montt, todavía en construcción, pero en general en buenas condiciones, a pesar que no queda claro en algunos tramos por cual segmento se puede transitar y por cual no, encontrándonos algunos vehículos ocasionalmente en la doble pista que aún no estaba abierta al uso, debiendo retornar a la correcta.

 

Peaje Puerto Montt.

Dejando Puerto Montt, está el primer peaje de tantos que encontraría en mi camino, tornándose un trámite muy molesto para el motorista.

El valor fijo en general es de 600 pesos ( +/- 1 USD),  y algunos pocos de 700 pesos, hay que detenerse, encontrar el neutro, que siempre es difícil, de manera que yo apago la moto, sacarse los guantes y pagar, buscar el dinero en un bolsillo o billetera, volver a colocarse los guantes , conectarlos a la energía para calefacción y seguir.

Finalmente, buscando una solución, en un bolsillito fácilmente accesible dejaba las monedas precisas para acortar la duración del trámite y no incomodar a los vehículos que venían tras de mí.

 

Carga de combustible.

El estanque carga 18 litros, que permiten una autonomía de 300 KM, de manera que reposté combustible unas 5 veces, detenciones que eran muy bienvenidas, me permitían estirarme, caminar, hablar por teléfono, beber jugos, etc.

Al cabo de 15 minutos o más retomaba el viaje.

En un viaje largo lo más importante es la regularidad, podía constatar que vehículos que me habían adelantado aparatosamente,  volvían a aparecer y a adelantarme nuevamente.

 



Velocidad y cansancio.

En general mi velocidad de desplazamiento fue de 100 a 120 km/h, esta potente moto es capaz de desarrollar altas velocidades, pero no es necesario en las carreteras chilenas más velocidad, y finalmente porque 120 km/h es la velocidad máxima permitida.

Esta moto es de paseo, el objetivo no es la velocidad, el concepto es la belleza de las líneas, lo clásico del diseño llevado a la perfección, el estilo, uno va cómodamente sentado y con la espalda recta, los brazos en una suave flexión, instalado en un asiento que es una verdadera silla de montar, lo que permite una conducción relajada, y es por eso que no me canse más en este viaje de lo que ocurre en un vehículo. Otra cosa notable es que no tuve sueño, a diferencia de lo que ocurre en un vehículo, pienso que la concentración requerida, además de la enorme cantidad de aire y oxígeno que se mete en el casco, permite que no haya sueño, cosa muy común en la conducción en un automóvil.

 

Temperatura

Entre Chiloé y Temuco estaba muy fresco, no sé qué temperatura exactamente, pero no sentía frío, más aún el motor provee bastante calor y con las manos calefaccionadas y la chaqueta  y pantalones no tenía problemas, sin embargo desde Temuco al norte empecé a sentir los efectos del calor.

La desconexión de la calefacción de guantes como primera medida y posteriormente el cambio a guantes más delgados, y eliminar algunas capas de aislación me permitió  seguir el viaje con confort.

Finalmente al comenzar a anochecer, nuevamente se produce una baja en la temperatura, pero sin necesidad de modificar nuevamente mi indumentaria.

 

Seguridad:

Debo reconocer que la conducción en moto es de mayor riego que en un auto o camioneta, basta ver las estadísticas mundiales, sin embargo, la prudencia me permitió hacer este viaje sin ninguna situación de riego en los 1.200 km.

Se las responsabilidades que tengo y aún mis hijos necesitan a su padre, este pensamiento me obliga a mantener la mayor cantidad de medidas de seguridad, la más importante la prudencia.

 

Paisajes

 

Creo que una parte del viaje, interesante y hermosa para el motorista, se encuentra desde Osorno al norte, especialmente el área cercana a Valdivia hasta las proximidades de Temuco.

Los bosques, la amplia carretera, con curvas abiertas y cuestas fueron para mí la parte más grata.

Me sorprendió la gran cantidad de motoristas en la carretera, algunos con sus parejas, de todas las edades, chilenos y extranjeros, y una gran camaradería entre nosotros, no faltó el saludo con la mano en alto al cruzarnos en el camino, o la amena conversación en una parada.

 



Finalmente, ya de noche, con una hermosa luna llena, enfrento Rancagua y la gran ciudad, con sus autopistas concesionadas donde circulan autos y camiones a gran velocidad. Una sensación de triunfo me invade al llegar a las viejas calles del centro de Santiago de Chile, ha terminado mi pequeña odisea y estoy contento de estar de una pieza.

 

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy bueno tu viaje y todo el relato de tu experiencia

VETERINARIO1 dijo...

Que fantástica historia-aventura. Muy entretenida, bien redactada, llena de color y olor. Que gusto da leerla.