miércoles, 29 de enero de 2014

PARTOS EN CHILOE


PARTOS EN CHILOÉ.   (el oficio de partero)



Cuando la forma de nacer en Chile está cada vez más en la polémica,  dominada o acaparada por una tasa de parto por cesárea realmente preocupante, y cuya explicación desde mi perspectiva es multifactorial, quiero hacer algunas reflexiones sobre mi actividad profesional desde que migré a Chiloé en el año 1998, hace ya casi 16 años.
Mientras planeaba la opción de vivir y trabajar en Chiloé había una cuestión practica que se refiere a mi especialidad y que debía tratar de solucionar.
Me formé como obstetra en la Maternidad del Hospital del Salvador, en Santiago de Chile, en la comuna de Providencia.
Aprendí la milenaria labor de atender los partos y ayudar a las madres y sus hijos a nacer, trabajo antes reservado para las parteras y que los hombres hemos ido ejerciendo desde hace unos cuantos siglos. La motivación es una sola, entregar la máxima seguridad a la madre e hijo en este momento tan crítico como es el parto.
Debo señalar además que las políticas de salud materno fetal han ido mejorando lenta y progresivamente en chile, hasta alcanzar los niveles actuales, pero tradicionalmente las maternidades siempre han sido la cara olvidada de los hospitales, con salas de hospitalización, materiales quirúrgicos de menor calidad que en otros servicios , etc.
No puedo decir lo mismo del actual Hospital de Castro, el que dispone de 4 modernas salas de Pre Parto - parto, bien equipadas, con camas motorizadas cómodas y modificables, donde ocurre el proceso de dilatación y parto sin necesidad de movilizar a la paciente, así como una unidad de neonatología moderna y con todos los elementos para recién nacidos prematuros o con problemas en sus etapas iniciales.
También a veces observe un trato no adecuado a las parturientas por parte de mis colegas y a veces otros funcionarios, cosa afortunadamente cada vez mas aislada.
No deja de llamarme la atención lo complejo y eventualmente riesgoso del parto de la especie humana, versus la realidad de otros mamíferos.
En este sentido mis maestros me enseñaron el uso de una variante de fórceps, llamadas espátulas de Thierry, instrumento que lleva el nombre del médico que las invento en el año 1950.

 
Señalemos que los fórceps, existen desde hace mas de 500 años, existiendo notables y  hermosas anécdotas en la historia de la obstetricia
Este instrumento fue traído al Hospital del Salvador por el Dr. Antonio Mery, en el año 1969, posterior a una estadía que el hiciera en Francia, este instrumental se destaca sobre otras alternativas en la resolución de partos complejos, produciendo menos o ausencia de lesiones en la madre y el feto.
Estas espatulas tienen algunas características que lo hacen insuperable en su capacidad para extraer fetos cuyo período de expulsivo se ha detenido, teniendo ventajas sobre los forceps tradicionales presentes en las maternidades de Chile.
Es así que al venirme a Chiloé, intente conseguir el preciado instrumento, adquiriéndolo en Chile, y al no existir, lo intente en Francia a través de un familiar que vivía allá, pero a pesar de haber llegado a la fábrica en Paris, no fue posible la transacción y envío.
Fue así que contacte un artesano en metales para que reprodujera el instrumento que había en la maternidad, en acero inoxidable y bronce. Al solicitar el retiro del instrumento para llevarlo al taller, se me denegó la autorización puesto que nadie quería permanecer en un turno sin uno de los 2 juegos de espátulas existentes, tengamos presente que esta era una maternidad en ese momento de 8.000 partos anuales.
Es así que el Artesano debió concurrir a la maternidad para obtener un molde de las 2 hojas de este instrumento.
Al cabo de unas semanas estaba hecho, y con mi nombre grabado en la empuñadura.
Deje mis nuevas espátulas relucientes en la maternidad para el uso por los distintos colegas en sus turnos de urgencia durante mas de 3 meses, y fue muy grato para mí saber que no notaban diferencias entre el instrumento original y la reproducción.
Además el artesano debió realizar muchos nuevos pedidos a médicos que al concurrir a clínicas privadas donde no existía este instrumento, lo transportaban en sus propios vehículos para atender un parto con alguna complicación de último minuto.
Ya estaba todo dispuesto y pude avecindarme en Castro, Chiloé, sin temor a encontrarme con una urgencia y contar con este instrumento.
Rápidamente lo necesite, en el nacimiento del primer parto que atendí como recién llegado, que además, ni más ni menos,  era el primer hijo de un primo hermano.
Hace unos días atrás supe, que mi padre, también obstetra,  había sido amigo de el Dr. Antonio Mery, el que como señalé, trajo las espátulas de Thierry a Chile, supe así que el Dr. Mery y su esposa  y otros chilenos en un tour, habían fallecido en un accidente aéreo en la Unión Soviética, en un vuelo en un avión de línea, a hélice, en un trayecto a Leningrado, actual san Petersburgo.
MI PADRE Y YO
Mi padre, madre y yo hicimos ese mismo viaje, el mismo trayecto en el mismo tipo de avión el año 1971, años después de ese accidente, y aún recuerdo las turbulencias, y el estado precario del avión.
Fue el Dr. Mery el que le comento a mi padre de su idea de hacer ese viaje por la Unión Soviética, pero en el caso de el, tuvo ese desenlace terrible.
Hoy en la maternidad del Hospital del Salvador, permanece este instrumento que ha servido a generaciones de médicos en su formación y asistencia de los partos complicados.
En el Hospital de Castro permanecerán las 2 espátulas, la hechiza y la original que compre hace unos meses, para que otros médicos hagan buen uso de ellas, aunque es cada vez menos probable, porque el arte de su uso se va perdiendo.

ATENCION DE EMBARAZO GEMELAR