sábado, 27 de julio de 2013

CONSTRUCCIÓN DE EMBARCACIONES EN CHILOÉ (II)

CONSTRUCCIÓN DE EMBARCACIONES EN CHILOÉ (II)
 DALMACIA III  ( DALMACIA TERCERA)

Mi abuelo paterno Petar Jurac Pitalo (1889- 1957), a quién no conocí personalmente  llego de Croacia a Chile ingresando al territorio nacional, por la Patagonia, específicamente por Punta Arenas el año 1912, con tan solo 12 años, huyendo de la depresión económica, de las guerras, y de la filoxera, mosca  que destruía los viñedos, todos estos azotes que asolaban  el viejo continente provocaron esta emigración.



 


Pueblo de Bobovisce, donde nació ,mi abuelo, en la isla de Brac


Dactylosphaera vitifoliae
 La filoxera es un insecto, parásito de la vid, del orden de los hemípteros  ( al final de esta entrada, publico un escrito de mi padre sobre la Filoxera en la isla de Brac, Isla de origen de mi abuelo)

Probablemente muchos no siguieron hacia el norte y se fueron quedando en Punta Arenas, Valparaíso, Antofagasta  y Perú.
En aquella época, Croacia pertenecía al imperio Austro - Húngaro, es por esto que a mi padre y tíos les decían austriacos en forma despectiva.
Mi abuelo se asentó finalmente en Castro, Chiloé y casó con Isabel Soto Barría en el año 1927,  mi abuela provenía de un pequeño poblado, al frente de Castro, llamado Yutuy,  formaron una familia de la que nacieron 6 hijos, bueno, pero esta entrada, no se trata exactamente de esto.
Mi abuelo Petar, fue un empresario exitoso, como buen inmigrante nombró a sus 6 hijos con nombres en castellano, aparentemente,  para asimilarlos rápidamente a su nueva tierra,  Pedro, Margarita, Domingo, Ema, Carlos y Alberto, Carlos es mi Padre.
Probablemente su mayor herencia fue la educación que le dio a su descendencia, entre la que destacan, un médico, abogados, un profesor, etc.
Se dedicó fundamentalmente a la venta y exportación de la papa chilota, vivían en el borde mar, en avenida Pedro Montt, en una casa que aún existe, y que es actualmente un restaurante.
Construyó 2 embarcaciones de pasajeros, con un estilo que analizado hoy retrospectivamente no corresponde a la tipología local de embarcaciones,  de manera que me atrevo a sospechar que estuvo directamente involucrado en su diseño y construcción.
 



 


Dalmacia

En esta fotografía de la época, aproximadamente de 1933, vemos la embarcación posicionada en calle Pedro Montt, me atrevo a calcular unos 10 metros de eslora, y un puntal de 1 metro.
La foto es muy interesante, pertenece a mi padre, y es notable haber contado con máquina fotográfica en Castro en esa época, la explicación es que mis familiares estaban muy interesados en las nuevas tecnologías.
La proa recta, esta roda prácticamente perpendicular a la quilla, me recuerda las embarcaciones que uno podría ver hoy en el mediterráneo, en la isla de Brac, del adriático, sin embrago estos puertos hoy están llenos de embarcaciones modernas, de fibra de vidrio y que no tienen que ver con lo que había a comienzos del 1900


Esta foto la tome en la ciudad de Dubrovnik, el 2008,  en este viejo bote de madera, usado hoy como puesto de venta de recuerdos, podemos ver la roda muy recta, en Chiloé, en general es de una forma diferente como veremos más adelante.
aquí mi padre en e pueble de Bol 2002, junto a una embarcación que recuerda la forma del casco de la Dalmacia I
 
También es llamativa la forma y disposición de la casa o caserío o superestructura, recta y casi sin aleros, recuerda un pequeño remolcador, yo en mi actual lancha ( ISABEL), usé este diseño y forma de ventanas, aunque con un alero.




En esta hermosa foto vemos a la Dalmacia I, ya flotando en la Bahía de Castro, en un día soleado,  con 3 personajes sentados disfrutando de la calma del mar,  al fondo probablemente las bodegas donde se almacenaba la papa que llegaba de las islas, me llama la atención el ornamento de la proa en otro color, que tampoco es frecuente en las austeras embarcaciones locales de la época y actualmente.



Aquí vemos a la Dalmacia I navegando, en la ampliación de más abajo, se distinguen el piloto, asomando su cabeza por las ventanas del puente de mando, y dos tripulantes en la popa, uno sentado y el otro sujetando la bandera chilena, también aparece un pequeño mástil, al fondo, la costa de la península de Rilán.


La Dalmacia aún en construcción pero flotando, veo la pala de timón, quizás ya estaba motorizada.




En esta interesante fotografía vemos a la Dalmacia I seguramente después de un tiempo de uso, a juzgar por las manchas en su proa por el uso del ancla tipo almirantazgo que cuelga en su costado, tiene sus candeleros y observo al menos 25 personas a bordo, todos con sus elegantes atuendos, se me ocurre que mi abuelo es el del sombrero blanco, la mano en la cadera y el abrigo oscuro abierto.

La embarcación se ha escorado a estribor y parece que se viene una ola, producto del paso de una embarcación.

Dalmacia II
Bueno, como suele ocurrir, mi abuelo emprendió la construcción de una segunda lancha, y la llamo de igual manera, haciendo homenaje a su tierra natal, en la costa Dálmata, además,  en esta oportunidad con una embarcación de unos 17 metros de eslora según mis cálculos.



Aquí  la vemos en una de las 2 fotos que perduran de la época, entre 1930 y 1940, no tenemos registros claros al respecto.
Se mantuvieron algunos conceptos de la primera Dalmacia, la proa recta, el caserío cuadrado, y las ventanas pequeñas, el ornamento de la proa, y las cadenas saliendo por el escoben, 2 anclas tipo almirantazgo, las barandas altas que no llegan a la proa, si hay menos arrufo que en la primera versión.
Debe haber sido el día de la fiesta de la botadura, se ve la lancha nueva, con una banda a bordo, distingo en los músicos,  bombo, caja, tuba y trompeta, en total en la cubierta de proa 17 personas.


En esta vista desde el costado de estribor, vemos 7 personas, una mujer de pelo claro, 2 niños, sentados en la casa de la sala de máquinas, con esas ventanas con celosias para la ventilación, la salida del caño de los gases, también la salida de agua para refrigeración del motor. Parece un día de descanso, muy cerca de la costa, se ven las características lomitas de este Chiloé maravilloso.


Dalmacia III ( en fase de construcción, Astillero de los Hermanos Pacheco en Castro)




Como he comentado antes, he construido una lancha, La Isabel,  que he remodelado en 3 ocasiones  y con la cual navego por los canales de Chiloé, desde hace unos 13 años.
Ademas de un par de botes pequeños, pero he presenciado la construcción de muchas embarcaciones de madera en uno de los pocos astilleros que van quedando en Chiloé, este esta a unos metros de mi casa, y cada vez que tengo tiempo voy a ver las lanchas en construcción y comparto con los maestros de ribera, con los que tengo una amistad desde hace 14 años, esto es para mi una verdadera terapia de relajación.


Se me ocurre que haber construido embarcaciones en esa época, la de mi abuelos debe haber sido complejo, respecto de la obtención de partes e insumos para la construcción, así como motores y técnicos, hay que solucionar temas que van desde la mecánica, electrónica, , hidráulica, agua sanitaria y residuos, equipos de comunicación y navegación, etc.

Hoy día existen diferentes especialidades que hacen que este proceso sea super especializado. Incluso, empresas que venden motores, elementos de construcción  resinas impermeabilizantes  pinturas, se presentan en los astilleros, dejando catálogos y ayudando en los procesos a través de sus servicios técnicos y de instalación.
Pero este año he decidido iniciar la construcción de la Dalmacia 3, una embarcación de turismo de 17 metros de eslora, 4,50 metros de manga y 1,60 mtr de puntal. Tengo otros proyectos en curso, así que probablemente no es el mejor momento, pero parece que en este caso contaré con algo de apoyo de mi padre.
Es un homenaje a mis ancestros, el cierre de un circulo, a mis 50 años, no hay tiempo para dudar, seguro no sera mi último emprendimiento en el mar, deseo esta embarcación para recorrer lugares que se me estan vedados por la autonomía y tamaño de la Isabel, deseo disfrutar tanto su construcción, su fiesta de botadura, y los años de servicios que prestará.
El nombre me parece el correcto a estas alturas, no tendrá la proa recta de sus predecesoras, aquí la podemos ver en su etapa inicial de desarrollo. Al fondo la lancha de un amigo, en proceso mas avanzado de construcción.


Quilla: de eucaliptus
Sobrequilla o albitana de ulmo
Roda de coigue
La roda que llego del monte venía en mal estado, así que hubo de ser cambiada por la actual, en Chiloé los arboles se cortan en la montaña en fase lunar menguante, con harto menguante, por lo menos 8 días después de la llena, para asegurar que la madera no se parta posteriormente, o se abra o raje.
Los enormes y centenarios arboles de donde provienen estas piezas de madera son impresionantes, traerlos del monte impenetrable, donde solo los bueyes permiten bajarlos, para luego subirlos a un camión hacen de este trabajo algo increible.
Cada pieza ha sido seleccionada por el maestro principal, hemos debido esperar mejor clima para poder entrar a la montaña, seleccionar la pieza, derrivar el arbol, y hacer un corte inicial para lograr llevar el tronco o palos chuecos como le dicen aquí a la roda y codaste.

Mi padre, Carlos Yurac (1936- ) me acompaña en esta visita al astillero de ribera de los Hermanos Pacheco, vemos las plantillas maestras ya presentadas sobre la quilla de eucalipto, cortada en un bosque de eucaliptus de punta Peuque, en luna menguante, según la tradición, para evitar que la madera se parta como señale anteriormente. Allá, es cortada con moto-sierra  y regularizados sus bordes y tamaño.
Luego es traída por mar, navegando hacia el astillero, en lo que es el primer viaje de este trozo de madera, para finalmente posicionarlo en la playa, y empezar los trabajos de cepillado.
Los Pacheco, utilizan solo 2 cuadernas maestras que son ambas iguales, otros colocan tres, pero quedan muy rectas según David, maestro principal, que heredo este trabajo de su padre y participo en su primera lancha a los 15 años.
El me cuenta que escucho hablar de una Dalmacia por su padre, al enterarse del nombre que tiene esta nueva lancha que construye.


Aquí estoy yo, sobre la playa en bajamar, soñando con lo que me deparará esta nueva nave.



se sigue avanzando en el emplantillado, después vendrán las cuadernas dobladas al vapor.


Mi hijo en la proa de la Dalmacia, se pregunta porque de este afán de construir,
según un amigo en el mundo de los intereses náuticos, hay de todo, a los que les gusta la construcción, los que navegan, los que se entretienen limpiando y ordenando su barco, aunque no naveguen nunca, en mi caso personal, disfruto de todo aquello relacionado con el mar, pero nada como un horizonte soleado, en una navegación tranquila cuando se llega a destino, se fondea seguro y se puede contemplar el panorama, mientras se prepara la cena.





A continuación La FILOXERA escrita por mi padre y que tiene que ver con esta entrada.
Filoxera en la Isla de Brac.
Una de las causas de la emigración masiva de sus habitantes.



     El 22 de Octubre de 1913 mi abuela paterna, Franka Jurac, (n.Pitalo 1848-1927)  escribía desde Bobovisca una de sus tantas cartas en el dialecto Cakavski de Brac dirigida a Petar Jurac, mi padre, que en ese entonces se encontraba en Magallanes. En parte de su carta decía: "...gracias a Dios hemos acabado la vendimia, hubo bastante buen rendimiento, pero menor que el año pasado. Siempre que no estén bajos los precios, es lo que ayuda. Este año el granizo destruyó mucho en todos los pueblos interiores de Brac. Aquí alrededor de nosotros no hubo mayor daño, algo alcanzó a llegar Pothumo. Pocos quedaron libres, quien tiene buenas viñas sacó los pies de la miseria durante estos tres años, porque el mosto está caro. Se hace mucho vino, lo hacen los que tienen grandes bodegas y comodidad... Pero a muchos les fue mal y tuvieron menos entrada, por eso está caro. En algunos lugares se lo lleva la enfermedad, en otros el granizo. La filoxera destruyó mucho. Se la encuentra bastante, también cerca de nosotros en Brac. Ningún pueblo está libre de ella, pero será lo que Dios quiera. Él no echará a nadie en la fosa, sería difícil si se mueren las parras, porque nosotros no tenemos otra subsistencia... La iglesia todavía no se ha arreglado, se sigue trabajando adentro, puede ser que se termine para Navidad..."

     Este es un testimonio directo y conmovedor de lo que significó la plaga de filoxera que asoló todas las viñas de Europa a contar de la segunda mitad del siglo XIX, siendo su primera aparición en el año 1863 en Francia. A Dalmacia llegó hacia el año 1894 y su propagación fue progresiva, destruyendo los viñedos de las islas, especialmente Brac que tenía la mayor producción de vino. A mediados del siglo XIX, Austria había perdido sus posesiones vinícolas en Italia con lo que apareció una mayor demanda del vino dálmata. También Francia empezó a comprar grandes cantidades de vino porque la filoxera ya había aniquilado los viñedos franceses. El auge del vino de Brac impulsó a plantar más viñedos en la isla, talando los olivares y frutales para dar terreno a la uva. Tanto era el auge que para hacer la vendimia llegaban a la isla cientos de dálmatas del continente, quienes volvían a sus casas en otoño con buenas ganancias. Brac tenía cuatro veces más viñedos que Hvar y Vis. 

     La demanda por el vino de Brac duró hasta el tratado comercial de Austria con Italia en 1891, que estableció la llamada "cláusula del vino", que permitía a los italianos exportar su vino a los territorios austríacos en condiciones preferenciales. Cayeron los precios al disminuir las exportaciones y desapareció el interés por plantar nuevas vides. Y para mayor desgracia la filoxera atacó los viñedos dálmatas y gradualmente los aniquiló. Por esta causa y también por las razones políticas de dependencia de Austria-Hungría los campesinos empobrecidos se vieron obligados ha emigrar.

     En 1905 quedó nula la "cláusula del vino" y la situación empezó a mejorar,  pero esta nueva coyuntura duró hasta el comienzo de la Primera Guerra Mundial (1914-1918). La producción decayó y después del término del conflicto se produjo una nueva ola emigratoria que se llevó la mejor y joven fuerza de trabajo a lejanos países. 

     El segundo ingreso agrícola más importante de Brac era el olivo, pero éste había retrocedido en la mitad del siglo XIX en beneficio de las plantaciones de vides. A pesar de todo Brac seguía siendo el principal exportador de aceite del conjunto de las islas dálmatas centrales. 

     ¿Pero que clase de plaga constituía la filoxera? La filoxera (Dactylosphaera vitifoliae) es un insecto parásito de la vid, del orden de los hemípteros, descrito por primera vez en 1854 en Estados Unidos. Se trata de un minúsculo insecto picador, emparentado con los pulgones y de un polimorfismo muy marcado, de un tamaño entre 0,3 a 1,4 milímetros. La hembra alada pone un único huevo sobre el tronco de la vid, llamado huevo de invierno, y que eclosiona en primavera, dando una hembra partenogenética, sin alas. Después de algunas mudas, la hembra adulta pone de cuarenta a cien huevos que dan origen, a su vez, a otras hembras partenogenéticas, con cinco a seis generaciones. El insecto sin alas se aposenta en las raíces de la vid donde chupa la savia y la planta termina por morir a los tres años. También se originan machos y hembras aladas que nuevamente comienzan el ciclo con la postura del huevo de invierno.

     La filoxera es originaria del este de los Estados Unidos y al ser llevada inadvertidamente con especies de vides americanas a Europa, originaron la grave crisis vitivinícola. El problema consistió en que la vid americana nativa es resistente al insecto, no así la vid europea que no pudo resistir el ataque del insecto,  ocasionándose una de las plagas más devastadoras y que se propagó por todo el mundo. 
   
     La solución se encontró al llevar raíces de vides americanas e injertar en ellas las vides europeas. Se necesitaron más de treinta años para superar la plaga en Europa gracias a esos porta-injertos de origen americano. Las únicas regiones vinícolas del mundo siempre y originalmente libres de filoxera son Chipre, la Isla de Creta, las Islas Canarias y Chile, quizás debido a la estructura de sus suelos.

     Todo el anterior relato nos hace comprender el sentido a la vez trágico y esperanzador de los versos del gran poeta y novelista Vladimir Nazor (1876-1949),  nacido en la Isla de Brac, quien vivió en sus primeros años en Bobovisca na Moru:  "...ISLA SIN VID NI OLIVO, ahora tiñe la silvestre salvia tus abandonadas viñas, tus olivares se transformaron en espinosos arbustos. Hay abejas para las Pascuas y zorzales para Navidad, en vez de viñateros en el comienzo del verano y vendimiadoras al final del otoño. Pero tú estás henchida de bullicioso vino y aceite silencioso que corre perfumando todas tus venas escondidas, en espera de que las raíces de la nueva plantación las beban, para crear joven flor y hoja, racimo y grano hasta que fermenten en los toneles y entre las piedras se decanten. Isla sin vid y olivo, de ti me viene esta antigua borrachera en los días de verano y esta perpetua luz en todas las noches del invierno de mi vida."

Dr.Carlos Yurac S.

Castro, Chiloé: Marzo de 2012

5 comentarios:

olo dijo...

Bonita historia. Brac, una suerte de Chiloe en pequeño, mediterraneo, de aceite, piedra y vino.
En cuanto a la Dalmacia III, un proyecto precioso, ¿has pensado en la posibilidad de aparejarla de goleta, como la Ancud? Sin qué eso signifique renunciar a un buen motor.

Morgoth dijo...

Muy linda la historia primillo, te felicito!!!!!!!! No dejo de sorprenderme con historia familiar a la que no he podido acceder.

Un abrazo...

Jaroslav

Jerko Yurać B. dijo...

Bien...hay que incorporarla al libro que tu padre (mi tío) está preparando...espero.
Saludos
JYB

Mauricio Burgos dijo...

Muy buena historia y hermosas fotografías, lo felicito.

mario heriberto santana gonzàlez dijo...

ESTIMADO Miroslav Yurac Romero, AGRADESCO SU APORTE A LA MEMORIA NAÚTICA, Y QUE SE SEPA QUIENES NAVEGARON ESTOS ARCHIPIELAGOS Y LLEVARON EL MENSAJE..SE AGRADECE DE CORDIAS!!
Mario Santana González
Biol.Mar. UACH-10408478-8