martes, 27 de septiembre de 2011

EL ALCALDE DE PROVIDENCIA Y SUS ELECTORES


Respecto de cierto alcalde que nos trae recuerdos de épocas pasadas de nuestro país, mis dudas surgen, no sobre el alcalde en particular, sino sobre los vecinos de Providencia, comuna de Santiago donde viví y trabajé durante muchos años.
Este Alcalde, ha decidido unilateralmente, terminar el año escolar, no renovar la matricula de los niños que no pertenecen a la comuna, y los que no se inscriban en el cuestionado plan " salvemos el año", quedarán repitiendo " SIN CONTEMPLACIONES", dijo.





Esa entonación al hablar, el tipo de lenguaje, hacía años que no lo escuchaba, días después en un programa de TV, el Sr. Alcalde aseguraba, "el que está con la ley está conmigo".
Pero es sobre los ciudadanos de providencia sobre los que escribo, parece que desconozco a mis antiguos vecinos, quiénes viven allí ahora (?), qué tipo de personas son, qué edades tienen, qué hacen, en qué trabajan, como pueden elegir un Alcalde con estos "méritos", pasados y presentes, y por amplias mayorías.
Parece que no importa cuál es tu historia, seguramente lo importante es mantener el orden y el aseo de la comuna, bueno, la delincuencia ha aumentado, y se requiere una mano firme, para mantener la seguridad, ese se me ocurre debe ser el argumento qué explica sus reelecciones, que mejor para el trabajo de mantener el imperio del orden, que un ex-comando del ejército, además ,ex miembro de los servicios de inteligencia del régimen militar (DINA) y guardián de pinochet.
Cuáles son los valores que permiten postularse a un cargo público, qué es lo que la gente juzgará al final.
La elección de un alcalde es el ejercicio de la democracia directa, quizás no hay nada que reprochar en ese sentido.
Pienso que los vecinos de Providencia deben sentirse orgullosos de su alcalde, porque lo conocen desde muchos años, no es El, el que da vergüenza, son sus votantes.

Nota: No coloco foto del alcalde porque este blog esta dedicado a Chiloé, que es tan fotogénico, y no lo quiero ensuciar con cosas desagradables.

domingo, 4 de septiembre de 2011

LA NUEVA TRAGEDIA DEL ARCHIPIELAGO DE JUAN FERNANDEZ NO ES UN ACCIDENTE.

El país está convulsionado con la problemática de la educación, después de 3 o 4 meses de movilizaciones, donde aparentemente las posibilidades de un diálogo parecieran empezar a abrirse, no sin serias dudas, de parte de los estudiantes y gran parte de la ciudadanía, por la falta de credibilidad de nuestras instituciones, y las leyes y mecanismos de nuestra democracia.
A esta coyuntura se agrega la tragedia aérea ocurrida en el archipiélago de Juan Fernández, este viernes recién pasado, donde pierden la vida conocidos personajes públicos, y otros más anónimos, que estaban en sus obligaciones funcionarias, como las dos mujeres del Consejo de la Cultura, que iban a capacitar a la comunidad de la isla, en un fin de semana, dejando en esta tragedia a sus familias, sumidas en el desconcierto, y tristeza por la pérdida irreparable, o los funcionarios de la FACH.
No conozco el Archipiélago de Juan Fernández, del que tanto hemos oído y visto en reportajes y fotografías, dónde se hace evidente una belleza casi tropical, además de lo que la imaginación ha colocado en nuestro imaginario, desde que leímos las aventuras del marino abandonado y que hoy, nombra a esta isla principal.

Siento una gran solidaridad con ellos por su condición de isleños, que al igual que nosotros vivimos en un archipiélago.
Al ver las imágenes y videos del aeródromo de la Isla de Robinson Crusoe, con esa ubicación impresionantemente precaria, cuya pista está cortada a pique en sus extremos por sendos acantilados, que no cuenta con torre de control que informe al piloto sobre los vientos predominantes, obligando a los pasajeros, una vez que aterrizan a bajar por un acantilado y tomar una pequeña embarcación y navegar hacia el pueblo, me doy cuenta de la precariedad y real aislamiento de estos compatriotas.
A veces durante semanas no hay posibilidad de vuelos hacia y desde la isla.
No olvidemos que en febrero del 2010, el estado chileno y sus instituciones, no fueron capaces de avisar a los isleños que se dirigía hacia ellos un tren de olas, producto de tsunami que se desencadeno a propósito del terremoto que afecto a nuestras costas.
Las muertes de niños y cientos de adultos inocentes, devastaron a la pequeña comunidad de la isla, así como a otras caletas, y poblados costeros de nuestro país.
También fue devastada la principal base naval de la marina Chilena, con enormes daños en su infraestructura y en las unidades navales, que eran pilares del sistema de defensa de nuestra soberanía.
La máxima autoridad de la armada permaneció en su casa y recién se comunico con el gobierno horas después del desastre, aproximadamente a las 16 horas, recordemos que el terremoto y tsunami, fueron en la madrugada.
Fue precisamente la institución bajo su mando, la que fallo en dar la alarma de tsunami, sin embargo, ahí permanece en su cargo hasta la fecha.
Desde mi perspectiva, esta tragedia aérea que hoy enluta a Chile, era cosa de tiempo que ocurriera, y refleja simplemente, el centralismo grave que padece desde siglos nuestro país, donde las autoridades deciden sobre proyectos e inversiones, evaluando solamente en relación al número de votos disponibles.


Los Chilenos olvidados de la Patagonia, que a veces se sienten más identificados con Argentina, o los Rapa Nui, más próximos a sus hermanos de la polinesia francesa que a Chile, o nosotros los Chilotes que tanto protestamos por la denegación crónica que afecta las políticas sociales y de inversión para estos chilenos que somos los que hacemos patria a lo largo de Chile todos los días, y que hoy defendemos nuestros recursos y bellezas naturales de la depredación.
La responsabilidad de esta tragedia, no está en las manos de los pilotos del Casa 212, está en los años de abandono y falta de inversión que afectan crónicamente a la provincia en Chile.