jueves, 28 de julio de 2011

Construcción de embarcaciones en Chiloé


Hacía semanas o mejor dicho meses, que me había propuesto ir a visitar el astillero de Vicente y Natalia, ubicado en las proximidades de Aguantao, un poco mas allá de Rilán, frente a la Isla de Lemuy.
Pasé a recoger a mi amigo constructor de ribera, David, en su astillero de Nercón, para que me acompañe en el viaje por tierra. Tenía gran curiosidad por conocer la gran embarcación de madera que están construyendo, de la que había escuchado varios comentarios.
En general en Chiloé, hoy en día, se construyen por razones prácticas, embarcaciones de hasta 50 TRG, lo que equivale a más o menos 18 metros de eslora y 5 a 7 metros de manga. Aunque en promedio, son más pequeñas.
Esta embarcación sobre la que comento en esta entrada de blog, corresponde a una de las grandes que se construyen hoy en día, ademas tendrá un gran mástil, cosa que hoy en día no es usual.
Antes se construían embarcaciones más grandes, como la de la fotografía que fue tomada en Punta Arenas, y que corresponde al vapor Sara.


Vicente y Natalia, un matrimonio joven, llegados desde Santiago hace unos años, trabajan la madera con mucha fineza, utilizando y potenciando las técnicas tradicionales, incorporando nuevos elementos, como poliuretanos, barnices, dando a las embarcaciones un fino acabado, tanto interior como exterior.
Nuevamente me sorprendieron, como lo habían hecho antes al conocer la primera embarcación, “Ona” y después, una más pequeña, llamada “Tonina”, ambas construidas en la localidad de Calen.
Ahora, habían construido un gran galpón transparente con policarbonatos, colocados sobre una estructura metálica, frente a una hermosa playa, donde descansaba un velero de su amigo finlandés, que hoy los ayuda en los trabajos de construcción de esta imponente embarcación.




Me llamó la atención el tamaño de las cuadernas, sus ligazones y empalmes, sus finas terminaciones, que hoy se ven barnizadas, y que después desaparecerán bajo el forro del casco y los revestimientos interiores.




El  tamaño de los baos, afirmados en gruesos cadeneros, que  luego sostendrán las cubiertas, la armonía de las curvas, pero fundamentalmente las magníficas proporciones y firmeza de la construcción.
En un nivel superior, se encuentra el taller de carpintería donde se construyen los muebles, afuera a motosierra se cortan los gruesos palos curvos.
En otras dependencias exteriores se cortan en grandes bancos de sierra las basas de madera de las que salen los tablones de ciprés que forrarán la embarcación, constituyendo el casco de la misma, en su obra viva y muerta, la viva, es la que queda por debajo de la línea de flotación.
No dejo de maravillarme de la capacidad humana de construir, utilizando la madera, estas bellas obras de ingeniería y artesanía, que después, surcarán las aguas de Chiloé.
La construcción de una embarcación es una empresa realmente compleja, involucra una serie de conocimientos y proyectos que hacen de esta labor un arduo trabajo, que no detallaré en estas breves entradas de blog, sólo basta decir, lo reconfortante y estimulante que es ver la gestación de un proyecto, su ejecución, y finalmente el parto o nacimiento, cuando se hace la botadura, y la embarcación navega en el mar, para alegría de sus dueños, y satisfacción y orgullo de sus constructores.





Esta ceremonia, en Chiloé, requiere de la lancha, casi siempre sin terminar porque se atrasa su entrega, y los amigos ya habían sacado sus pasajes con anterioridad, los respectivos discursos de agradecimiento, sobre todo a la esposa que ha tolerado los ingentes gastos de dinero de su esposo, y sus largos días de ausencia, controlando los avances.


Se requiere del curita que bendice a este bebe recién nacido, la autoridad naval del lugar, que es indispensable para la obtención de los papeles de la lancha, además se debe haber conseguido a las cocineras del lugar, para el respectivo curanto de rigor, ah, y los músicos.
En general, los invitados, sobre todo los que vienen del norte  y específicamente de Santiago siempre se decepcionan un poco, porque esperaban navegar, cosa que no se consigue, ya sea porque la lancha no está con su timón, o falta algo importante, o en el curso de la tarde, la marea bajo tanto, que la embarcación varó, y no es posible la navegación prometida, además el Capitán y el armador, no están a estas alturas con las capacidades de hacerse responsablemente a la mar.
Creo que debe ser distinto comprar una embarcación nueva, que construirla, esto último enriquece mucho mas la vivencia, y es lo que habitualmente ocurre aquí en Chiloé, donde afortunadamente, aún permanece viva la tradición de construcción de embarcaciones por los maestros de rivera
He asistido a un par de estas botaduras, incluyendo la de mi propia embarcación que en general es un buen recuerdo que permanece por mucho tiempo en los corazones de todos los involucrados.

6 comentarios:

olo dijo...

Muy bonitas fotos. Dos preguntas:
1).- Las cuadernas del gran barco de Vicente y Natalia las veo agrupadas en distintos colores; 3-5 cuadernas de madera roja (¿ulmo?) se alternan con otras tantas de madera mucho más clara (¿ciprés?), etc. Si mi impresión es correcta, ¿hay alguna razón estructural para hacerlo así?
2).- En las últimas fotos, las de la botadura, aparece un barco de nombre Ancud y con dos castilletes o puentes, uno hacia el centro (3 ojosdebuey de largo) y otro hacia popa (2 ojosdebuey). ¿Es una réplica de la goleta Ancud? Hay una que se parece mucho, también sin arbolar y todavía en construcción, varada en la orilla Sur del río Pudeto, en Ancud.

Miroslav dijo...

Las cuadernas son de coigue, blanco (no siempre el coigue es rojo), y de tenío de color colorado, el forro es de ciprés.
el coigue da resistencia al agua y es firme para la estructura.
Respecto de la lancha que comentas, tienes razón, es la réplica de la goleta Ancud, que hoy esta varada, ceca del extremo sur del puente Pudeto, un proyecto que se inició en la marina de Quinched y que terminó abruptamente, por problemas del grupo de personas que hizo el encargo, creo que se hacían llamar grupo Patagonia.
La idea era que esta réplica de la Goleta hiciera la misma navegación que hizo la goleta original al tomar posesión del estrecho de Magallanes.

Blanca dijo...

He tenidola oportunidad de acompañar de cerca a vicente y a natalia en este increíble proceso de construcción de embarcaciones. Con ello quisiera destacar lo importante que ha sido el rescate cultural de la tradición ancestral protagonizada por los maestros de ribera, quedando ya pocos, han ido nutriendo el conocimiento y el camino de esta pareja. Rescato también su fuerza para llegar a construir estas enormes esculturas a pase lento y firme respetando y participando de la ecología social y ambiental de los lugares que habitan. Toda mi admiración a Natalia y a Vicente.

Anónimo dijo...

estimado Miroslav, deseo saber las coordenadas de Natalia y Vicente, puesto que mi sueño es tener un bote chilote de unos 18 mts, que sea bello como el ona, mi email es marcelo.leivamena@gmail.com
De antemano muchas gracias

Carlos Orrego dijo...

Carpinteros de rivera....felicitaciones.

adesolminihac dijo...

Miroslav, muy intersante el articulo. Deseo ir a vistar a Vicnete Zegers en estos dias, a Chiloe. Tienes un celular o correo de el?


saludos,


Andres de Solminihac