lunes, 20 de junio de 2011

Fiesta religiosa de Caguach

El Nazareno de Caguach. Caguache. ( Cahuache)    ( se ve escrita de todas estas formas)
Origen de la fiesta religiosa
http://www.youtube.com/watch?v=ZBsO8BbQ0so&feature=player_embedded#at=73
En Caguache, desarrolla esta masiva fiesta religiosa-pagana, en los meses de agosto y enero de cada año, dicen que la verdadera es la de agosto, y que la de enero, es para los turistas, pero yo no he ido nunca a la de agosto, es pleno invierno y uno, no piensa en aventurarse en el mar tan fácilmente, se pasa frío y llueve como suele llover en Chiloé. En verano, por diversas razones, me ha tocado ir en 3 ocasiones.


Según cuenta la leyenda, a fines del siglo XVIII los habitantes de Cahuach, Alao, Apiao, Tac, Chaulinec y Meulín vivían en conflicto constante y para remediarlo, el sacerdote franciscano Hilario Martínez les llevó la imagen de Jesús Nazareno desde Tenaún, con el fin de que organizaran la fiesta en conjunto. Los isleños accedieron, con excepción de los habitantes de Meulín, que se mantuvieron al margen. (Wikipedia)
Lamentablemente no ha sido  la fe la que me ha movilizado, sino la curiosidad a concurrir en 2 oportunidades, y en una ocación el ofrecimiento que hiciera a una amiga pediátra de llevarla, al saber que habitualmente lo hacia pero en precarias ccondiciones.
En esta fiesta, también se desarrolla una regata entre los mejores remeros de las distintas islas, sin un premio, solamente la satisfacción de alcanzar primero la playa con la imagen de su Santo que esta a cuidado de esa Isla.

Esta imagen fue traída por el padre Fray Hilario Martinez a la isla de Caguach alrededor del año 1778,y desde ese entonces sus fieles hacen una fiesta y procesión.

Aqui la iglesia, con su gran nave central para albergar a decenas de fieles.

La isla de Caguach está ubicada hacia el este de la gran Isla de Quinchao, en las cercanías de un grupo de islas,  Quenac y Meulin, al norte y por detrás, hacia el este, el pequeño islote Teuquelin, hacia el sur, bastante más distante, Alao y Apiao


La Primera vez que fui,  zarpamos  desde Castro, navegando a través de las islas de Quehui y Chelín hasta la punta de Chequián, y de ahí enfilando al noreste, hacia Caguache. Son aproximadamente 4 horas de navegación a 7  - 8 nudos.
Al Llegar a las cercanías de la Isla me impresionó la masiva presencia de embarcaciones fondeadas a la gira, otras acoderadas,  porque no hay muelle, solo una rampa, atestada de personas, y personal de la Armada fiscalizando.
Llegan barcazas de las que descienden cientos de personas, lanchas de recorrido, atestadas de pasajeros, donde no se respetan las capacidades de estas embarcaciones, pero así es la cosa, algún dia lamentablemente habra una tragedia de proporciones.
Decenas de embarcaciones, grandes  y pequeñas, de  todos los colores, una al lado de la otra, moviéndose al unísono, al ritmo del viento, las mareas y olas, casi no hay donde fondear.
Envigado de la techumbre

Una vez en Caguach, uno fondea en las proximidades de una larga playa que mira hacia el poniente, hacia la isla de Quinchao, en esta oportunidad, producto de los cambios de mareas y viento, una embarcación que parece estar a una distancia prudente, de repente, la tienes encima.
A veces ves pasar una embarcación a la deriva, su capitán quizás esta muy bebido( curado o curao) junto a su tripulación, en alguna parte de la explanada, ahí va una patrullera de la Armada de Chile a solucionar el problema.
Aunque uno salga temprano de Castro, son 4 horas de navegación, así que estamos llegando al final de la tercera misa, después de la cual se inicia la procesión, sacando al Cristo en andas, y recorriendo la explanada que se extiende hacia el sur de la Iglesia, acompañada de una banda con tambores,  guitarras y acordeones, que tocan contagiosos pasacalles.




Detrás lo siguen una constelación de santos y vírgenes, en hermosas piezas de la santería chilota.
No deja de impresionar estas multitudes, y la gran devoción con la que van, mujeres arrodilladas con velas en sus manos, las que están cubiertas de cera, permaneciendo hieráticas en una posición.
Gente enferma en sillas de ruedas, niños hombres, todos concurren a pagar una manda, pedir un favor a este Cristo que es tan poderoso.
 
 


 


El lado B:
A los lados de la explanada hay decenas de pequeños puestos de ambulantes que venden comida, bebidas, objetos plásticos made in china, recuerdos, cuadros del Cristo, el último CD del raeggeton tal o cual,  etc.
Todo esto mezclado con turistas, jóvenes venidos del norte bebiendo cerveza, en una actitud más de festival que de fiesta religiosa, un poco mas allá, detrás de los puestos,  gente hebria, niños corriendo, un gran bullicio y los Carabineros que llegaron con sus motos y camionetas, tratando de mantener el orden.

Al Final la túnica morada del nazareno en cortada en pedacitos que sirven de amuleto o recuerdo, esto último, no me consta porque a esas alturas ya hemos iniciado el retorno.
Las lanchas en la rampa, una tras otra, se van cargando, atestadas de gente  y los grandes transbordadores que se posan en la orilla de la playa, abriendo sus rampas como grandes bocas, van engullendo a cientos de personas e inician la navegación de regreso.
En todas las oportunidades que he ido a esta hora sopla un viento surweste que levanta el mar, así que  volvemos por el canal Dalcahue para tener una navegación mas protegida.

1 comentario:

Anónimo dijo...

ojala no se pirda esta fiesta religioza que es un hermoza manera de ponerle dentidad propia a la isla de chiloe en el ambito de la devosion....